EPIGRAMA I


EPIGRAMAS
EPIGRAMA I
No hay en los mortales
Más fuerza superior,
Que efímeros encantos
Del arte del amor…
Allí reposan tristes perdidas ilusiones
Allí se pasa el tiempo esperando perdones
Purgando las penurias, los humanos errores.
Cavernas donde habitan recuerdos indiscretos
Los besos no pagados, extrañas ambiciones
Donde se guardan viejos, recónditos secretos…
Como en dibujo de espiritual mandala
Desfilan necios, imbéciles, furiosos,
Pasan los pobres de amor menesterosos
El solo, el olvidado, el martingala…
Sobre los ebúrneos pechos tersos
Todas las fuerzas de los universos
Confluyen en el más grandioso mito:
El sublime poder del primer coito…
Espejo, descendiente de Mercurio
Elemento temible, mal augurio;
Puede representar dramas aciagos
Registrar de los tiempos los estragos…
Acaba con la belleza y altivez
El cáncer natural que es la vejez…
Los aires acogieron a las aves,
Las aguas acogieron a los peces
Que inspiraron las primeras naves.
La casa del hombre era la selva
Su alimento la verde frugalina yerba,
Las hojas secas del árbol, era su lecho
Para descanso de su pecho…
Que apaguen trepidar de los fusiles
Que detengan el vuelo de misiles.
Que lluvias no inunden más la tierra
Ni los tambores retumben por más guerra…
Quizá se sufra mucho, no lo dudo
Si cumplir un empeño, no se pudo.
Se exuda hasta verter la última gota.
Dicen que la vencida es la tercera;
Si no aparece el canto de quimera
Si el laurel huye esquivo, no es derrota…
El hombre y la mujer presentes, mudos
Piel al viento como animales, desnudos
Descubren el ardor, el suspiro, el sollozo
El asombroso misterio del amor y el gozo…
El escritor y el poeta
Siempre, siempre escribirán
Aunque nadie escuche el llanto
Ni su queja ni su canto…
Con sus letras salvarán
A sus lectores devotos
O admiradores ignotos:
Quizá con los zapatos rotos…
En febriles acciones los mortales doctores
Deben paliar del hombre sus terribles dolores,
En medio de temblores y espantosos quejidos.
¿Cómo sería esta vida sin sol ni primavera?,
¿Cómo sería un paciente sin amor de enfermera?
¿Cómo giraría el mundo sin cruz ni nazareno?
¿Cómo sufriría el hombre sin amor de un galeno?…
Ya el final de las lunas tiene encuadre
Hubo amores, errores, tormentas, regocijos
Ya murieron los padres y las madres
Y nacieron los hijos de los hijos…
Mientras aquellos deliquios soñadores
Dábanle decurso a inolvidables años,
También llegaron amarguras, desengaños;
Mas, olvidados momentos desencantadores
Y muy a pesar de tu hermosa compañía
Te fuiste Juventud, para tristeza mía…
Los hombres tienen miedo del espejo
Porque temen que asome pronto el viejo,
Por eso no se miran a los ojos
Para no tropezar con sus despojos…
Escribir en rima un verso
Es altruista y es innato
Oficio bello, non grato
Entre dolamas inmerso.
Se debe el alma empeñar
Y en cada letra dejar
Jirones del corazón…
Por mostrar de miserias un cortejo
El hombre tiene miedo del espejo…
El hombre de la calle en convicción
Ve inexorable la gran revolución
Hay debacle hasta el fatal abismo
De la izquierda o derecha: da lo mismo;
El animal político primario
Vuelca su astucia en contra del erario.
